26 de agosto de 2012

Eso es amor


                                                                      
 Para Maritere, con todo  mi cariño.

La mujer le sostiene en sus brazos y le mira.
Cada arruga  de su rostro inexpresivo
y cada cana de su rala cabellera
tomaron su nombre ayer junto a ella,
que hoy le cobija niño y descalzo.

Caminan muy despacio, al paso de sus días
de horizontes infinitos y ausentes recuerdos,
caminan en el tiempo temerosos, buscando farolas
de instantes nítidos de huellas en su corazón.

La mujer no descansa, no se rinde, no se cae,
tendiéndole la mano fuerte, amplia y firme
y la sonrisa ancha y fresca en voz de terciopelo,
bañada ya su alma en mares de ausencias,
en fotos encerradas en un álbum que aún viven
y provocan mareas de nostalgias infinitas.

Y yo la admiro profundamente.

A ella, que ha detenido sin dudarlo un instante
su vida en la de otro, silenciándose, ignorándose,
para ser bastón humano de la persona que ama,
con la sencillez que la convierte a nuestros ojos
en alguien ejemplar, alma grande y generosa.

Eso es amor y no bordar palabras.


(Poemario: " Amar tiene cuatro letras y muchos puntos suspensivos...")